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jueves, mayo 16, 2013

El contrato único en la quinta dimensión


He de reconocer empieza a resultarme escalofriante esa desazonadora  sensación cada vez más recurrente que me imbuye cuando leo y/o escucho las noticias de mi entorno. Tengo la impresión o sensación de no vivir en la misma realidad a la que hacen referencia, como si mi existencia se hubiera o hubiese encapsulado en una dimensión desconocida.
Al principio creí que era la casta política la que así vivía, al margen de las vicisitudes del ciudadanito de a pie, en su castillo de cristal , quizás de naipes como se descuiden, pero cada vez me doy más cuenta que en realidad debo ser yo la desconectada del universo, con una realidad ocasional.
Anecdótico e inusual  debe ser que tras la reiterada búsqueda activa de empleo no haya tenido éxito, ya que escucho a usía el Sr presidente del gobierno, vanagloriarse de que la reforma laboral da sus frutos, aunque a mi de fruta no me caiga ninguna, puede que yo aun no haya caído del árbol, verde que está una será.
O igualmente excepcional debe ser mi opinión vivencial sobre el debate generado entorno a "el contrato único". Me troncho, me mondo y todos los males me cogen cuando escucho a contertulianos y sabedores de bien escandalizándose o rasgándose las vestiduras.
Porque vamos a ver,¿Exactamente de qué estamos hablando?¿ Del contrato único = despido libre? Siendo así no hay más que hablar, apaga y vámonos, ¿no?.
Aunque en mi realidad paralela, quizás haya otras cuestiones de fondo en dicho debate y negar la mayor , es ya no simplificar, si no obviar o esconder una lamentable situación en la que vivimos en la otra dimensión.
Una dimensión donde habitamos atrapados y condenados tres tipos de peoncitos.
Por un lado , los que con contrato indefinido o blindado,(sírvase aquí toda suerte de pedorretas y risas jocosas al uso) mal trabajan , a menudo en un puesto de trabajo “desgustado”. Y asqueados, puteados y desgraciados perduran amorrados sin capacidad para cambiar la situación sobreviviendo en una lastimosa espera, de la cual demasiado a menudo viene produciéndose dos tipos de desenlaces, de los cuales no se bien qué es peor ; o la pérdida del puesto de trabajo y la espera de indemnizaciones o cobros dilatados en el tiempo y los juzgados que nunca llegan, o los que hemos sido sometidos al maltrato que supone un mobbing continuado en el tiempo, cuyo final es la cesión y abdicación bajo el coste de la propia salud y la pérdida de prácticamente la totalidad de la indemnización, con el sentimiento de vergüenza y humillación que eso te comporta.
En el otro lado se encuentran, los cual holandés errante, cuya vida laboral se desarrolla en constante movimiento, encadenan contratos temporales en una consecución constante hasta aparentemente el infinito, sin derecho a nada más que palmaditas en la espalda en el mismo momento de la despedida, tras recibir la aseveración de que pese a ser un excelente trabajador la posibilidad de continuar resulta imposible por la imposibilidad de seguir encadenando contratos temporales, de recibo el tema.
Y por último, los del actual espacio surrealista, ese tan en boga últimamente donde ya desde el momento del proceso de selección te ofrecen condiciones tan alejadas del debate sobre el contrato único como las siguientes.
Jornadas maratonianas donde las horas extras sin coste son el componente explicito e inherente al puesto de trabajo según te lo definen.
Puestos de trabajo donde el convenio colectivo de referencia es el “sin convenio” que permite trabajar 21 días seguidos, festivos y en turnos rotativos pero sin plus alguno.
O mi favorito, el puesto de trabajo que solo cotiza 3 horitas y las otras 6 horas son en negro porque, hay que apretarse el cinturón colectivamente te aducen, y porque incluso hay quien te argumenta se niega a seguir aportando a un estado colonizador que maltrata económicamente con sus balanzas fiscales a la patria, "itaca terra promesa" bla, bla,bla…(Experiencias surrealistas haberlas hay las).
Para los que ya habitamos en esa dimensión, no solo queremos , si no exigimos un contrato único en el cual, la indemnización sea para todo el mundo igual ,real, tangible, progresiva y condicionada al momento del despido al margen del tipo de epígrafe que en la gestión laboral le atribuyan, pero sobre todo anhelamos un contrato laboral , o lo que es lo mismo,  un puesto de trabajo real, tangible y sostenible.

martes, enero 29, 2013

I have seen the light


Por aquellas cosas del azar, en estos días en plena batalla por alcanzar el dominio de la lengua inglesa, guerra sin tregua para muchos de nosotros desde casi el principio de los tiempos, ha acabado entre mis manos  un pequeño  fragmento de unas declaraciones del Sr. Thomas Friedman y su teoría de la globalización 3.0. Así como sus planteamientos y su concepto de la tierra plana" y como las nuevas tecnologías de la comunicación y el desarrollo del transporte nos acerca, asemeja e iguala con el resto de ciudadanitos del mundo mundial.
 Y en tales reflexiones hallábame yo, aferrándome a la máxima "mal de muchos consuelo de tontos", que en realidad tan poco satisface a tanto estomago hambriento y más bien te deja sabor a burritis aguda, siendo que somos tantos ,sin distancias, tan parecidos e iguales pero  con el campo de visión más bien limitadito y mas a sabiendas que además de burros, apaleados. Y así yo estaba, entre otras cosas porque cualquier excusa buena parece, para no dar el palo a la pendeja lengua anglosajona, cuando de improviso  la luz a mi llegó .
Lo hizo a través de la señal analógica para ser exactos. Por TDT creo la conocen y siendo precisos a través del canal autonómico fué, TV3 creo se hacen llamar. Y así supe de la  tierra prometida donde todos los males y todos los problemas como por ensalmo desaparecerán, ahí es nada, y yo divagando sobre la inexistencia de fronteras y distancias, Cataluña independiente le llaman a dicha panacea.
Así de pronto no lo  acabé de ver claro, os seré sincera. Que me acordé del Quimet y la Laura, los hijos de mi vecina María, que cansados de que no se respetara su identidad y su espacio decían y hartos de tener que aportar a la economía familiar para no tener ni voz ni voto a la hora de elegir la programación de la tele, aunque en realidad solo ellos la  ponen, decidieron independizarse o emanciparse también diríamos. Al final la cosa no fue bien, que todo y que se fueron a vivir al piso que la abuela había dejado, con solo sus recursos  sin un trabajo estable o tejido laboral , al parecer no les llegaba ni pa pipas, que además al independizarse se fueron del barrio donde habían crecido, la Urbanización Europea y donde se fueron contaban con escasas simpatías vecinales. Tan malita se puso la cosa que finalmente optaron por volver para así acabar toda la familia viviendo de la pensión de la abuela.
En fin, me temo mi momento “iluminación”, poco me duró, que acto seguido tuve una clara, nítida y evocadora visión, donde  un sin fin de Crespos, Bustos, Pujols, Millets y Pallerols se agenciaban impunemente dinero público en  un país de políticos inocentes y quemados por poner manos en el fuego, donde las PYMES tienen una carga fiscal muy superior a la media de los países desarrollados de la OCDE, las recetas médicas suben y bajan cual valor en bolsa y se cobra un euro por cada una para gastarse en elecciones anticipadas casi lo recaudado por esta tasa en 6 meses. Un país donde su gobierno tiene el honroso mérito de conseguir que si los criticas para los casos de corrupción eres un anticatalán porque dicen son las cloacas del imperio que se lo inventan, que manera más poco elegante de tirar pelotas fuera.
Menudo bajón post iluminación pues  y es que me temo “Hoy ya es el mañana que me preocupaba ayer”.
Dicho de otra manera, mi momento "iluminación" al final se acaba con  la sensación de que la famosa panacea, la independencia, importa más que la propia Cataluña y sobre todo mucho más que los millares de catalanes que no opinan en sintonía al movimiento, esos que sienten que prima el egoísmo de los políticos contra su propio pueblo y la mentira como bandera y la incertidumbre como opción.Prima un derecho de secesión inexistente en constituciones democráticas,incluso la secesión de Quebec sólo sería factible tras la reforma de la Constitución, según resolución del Tribunal Supremo de Canadá por ejemplo y estos creo no son de las cloacas del imperio,
Prima una panacea unilateral a la contra, al margen de la Constitución, o incluso de ningún fruto de un fatuo pacto entre la Generalitat y el Gobierno, similar a lo que viene sucediendo en Escocia.
Prima la panacea milagrosa, el medicamento sanador a costa de la propia agonía de un pueblo.
Al final todo me evocó a una frase de karl Marx "El nacionalismo es un invento de la burguesía para dividir al proletariado"

lunes, noviembre 19, 2012

¿Y que harás cuando a ti te toque?


Ni por asomo se te ocurra pensar que tu número no está en el bombo o que eso a ti no puede pasarte, porque lo cierto es que la tómbola siempre toca y si no es un pito es una pelota.
A poco que te descuides, en menos de un suspiro tu mundo cambia y te puedes encontrar al otro lado, tu número ha sido el premiado o desafortunado y ya estás entre esos otros a los que nuestra sociedad castiga mirando para otro lado y en un plis, como si tal cosa,  pasas a engrosar una de esas lamentablemente largas y ya famosas listas.De esas que llenan medio millón de personas con sus viviendas desahuciadas, destinadas al ostracismo,endeudados de por vida, embargados y lastrados en perpetua economía sumergida. O esa otra con casi seis millones de desempleados, a la cual muchos llegamos tras un doloroso proceso de despido y/o cese, coacción incluida, lamentable fin para una relación en ocasiones de no poco tiempo, dedicación y esfuerzo.O las más desesperantes de todas ellas, una de esas largas listas de espera por una sanidad moribunda y desangrada, donde se dificulta e impide el ejercicio del derecho cívico de acceso a la asistencia sanitaria. Una sanidad tan opacamente administrada, aquí por la Generalitat de Catalunya, como rebosante de hedor por corrupciones y corruptelas por intereses partidistas en pro de privatizaciones varias y variadas.
Y puede que la culpa sea de tanta peli yanky, por lo contagioso del sueño americano hollywudiense, o puede que sea por esa borrachera postconstitucional que hasta nuestros días llega, pero he crecido creyendo que todos eramos iguales y que todos debíamos tener las mismas oportunidades o como mínimo las mismos servicios sustentados por el estado de derecho incluso perteneciendo a alguna de esas listas.
Supongo he sido una ilusa por tener una ilusión. La ilusión de creer que la igualdad y la libertad soportaban los pilares de la sociedad en la que he vivido. Pringada o mejor dicho pringailla como el que más, yo fuí y me lo creí.
Pero nada más lejos de la realidad, lo cierto es que vivo en una sociedad en la cual se pregona y defiende perversamente el hecho diferenciador por delante de la igualdad de derechos. Que yo también creo que lo original te hace único y cual PIN intransferible, pero ser único y tener identidad propia no implica forzosamente ser mejor por la singularidad o diferenciación como algunos colectivamente creen.
Una sociedad que ha permitido cometer los máximos abusos en nombre de los derechos alcanzados para defender libertades y proteger a aquellos que se encontraban desprotegidos, como la libertad lingüística, la imprescindible protección de la violencia de género,etc…, siendo esta una sociedad decadente que permite en nombre de un digno derecho adquirido cometerse abusos e injusticias y perpetuar la máxima que reza “ la libertad de unos solo empieza donde acaba la de otros”. Apañaos vamos pues si mis derechos solo pueden existir a costa de su ausencia para otros.
Una sociedad en la que se asume y asimila que toda aportación a la misma debe conllevar la misma proporción devuelta al individuo, consagrando de este modo una sociedad clasista en la cual el que más tiene más recibirá y aquel que no tiene así continuará en un arcaico eco cual medievo.
Una sociedad en la que se pregona “que la solidaridad ha de acabar” y en la que la prioridad y el bien a alcanzar son los derechos de un territorio por encima de sus ciudadano e inculca la lucha egoísta por el bien propio o de los tuyos cobijados por una bandera o una lengua por delante del bien común de todos los ciudadanos. O quizás es que además de ver demasiadas pelis yankys también escuché demasiadas canciones hipis y asimilé que una sociedad plural y su mestizaje enriquece aunque solo sea por los principios Mendelianos y me creí incluso que los progresos se alcanzan sumando y uniendo, no fracturando y construyendo fronteras y puertas, que juntos podemos, cooperando y uniendo sinergias e intereses.
En definitiva una sociedad que involuciona a otros tiempos , en los que tu destino y tu vida quedan pues definidos por el lugar y el estrato en el que naces.
O sea, una auténtica mierda de sociedad, donde solo te queda cantar aquello de “que alegría que alboroto otro perrito piloto” mientras la tómbola de la vida rueda y cruzas los dedos porque a ti no te toque.
Y no puedo dejar de escandalizarme y sorprenderme cuando los ecos de los sondeos me cuentan que esa es la sociedad que mis vecinos buscan y anhelan, me pregunto si igual pensarán cuando el número que se cante sea el suyo y ni banderas,lenguas o identidades les eviten pasar a ingresar una de esas listas, esas que sí nos unen y asemejan en la globalización, aunque sea en el padecimiento. Aunque mucho me temo, aun habrá  quien se aferre como consuelo fatuo e inerte en señalar al enemigo fuera o a esos otros con el dedo índice, sin pensar que mientras, sus otros cuatro dedos hacia si mismo señalan..

martes, agosto 14, 2012

Cuando ni gritando consigues hacerte oir la voz




En varias ocasiones he tenido una frustrante pesadilla cuyo contenido básico se repite. Por alguna razón en mis sueños no consigo hacerme oír la voz, yo grito y grito y nada, no se me oye por mucho que me desgañite. Supongo que no hace falta ser Sigmund Freud para deducir el sentido implícito de dicho mensaje onírico.

Y es que demasiado a menudo, nos encontramos en constantes embates o desaguisados donde antes de iniciar la batalla, el contrincante ya ha lanzado la piedra. Parece que en nuestros días la intolerancia y los prejuicios campan a sus anchas y constantemente la violencia en todas sus formas y especialmente verbal, te explota cual mina escondida y ni sabes por donde te viene. O quizás es que hay quien lleva al extremo aquello de “no hay mejor defensa que un buen ataque” y venga todos a las trincheras por si acaso. Este parece sin lugar a dudas el pan nuestro de cada día hoy día.

Se que seguramente no tiene ningún sentido hablar con los convencidos porque esos ya lo están de si mismos y probablemente, mucho menos sentido hacerlo con aquellos innatamente reticentes a abrir sus orejas. O los aleccionados, adoctrinados, sectarios y especialmente obtusos. Esos que habitualmente suelen tener los oídos herméticamente cerrados, pero la bocaza permanentemente abierta, por aquello de que el problema de las mentes cerradas es que siempre tienen la boca abierta. Y es que las razones, son como las meigas, haberlas haylas aunque no siempre las veas, o peor, aunque no siempre las entiendas.

Aunque lo peor no es no verlas, o no entenderlas, lo peor es simplemente ni escucharlas.

Resulta mucho más fácil y sobre todo cómodo, directamente prejuzgar, etiquetar y según y como empapelar, embalar y enviar bien lejos al disidente.

Personalmente no siempre me ha resultado fácil adoptar una actitud empática y controlar mis emociones para dar paso a mi razón y darle cancha para pensar en esas otras razones. Principalmente cuando estas me llegan más con formato de sinrazón que otra cosa. Pero por dios que lo intento, yo lo intento, y me da que no todos pueden decir lo mismo.

Aunque si soy absolutamente sincera lo que más me desconcierta, es la falta de coherencia con lo que se quiere y lo que se defiende, o lo que dicen quieres y defiendes. Porque al margen del peligro a que nos suceda como al rey Midas, lo peor hoy en día es simplemente esa tendencia a estigmatizar al otro sin ni siquiera saber qué quiere.


Así que te cuento;
 Yo quiero ver las cuentas claras y el chocolate espeso, empezando por los partidos políticos. Y más conociendo la retahíla de casos de corrupción por financiación ilegal que incesantemente surgen cual setas silvestres día sí, día casi que también. Que no son pocas las veces que nos surge la duda de “si estos son los casos que salen a la luz pública no quieras saber los que no sabemos”, miedo da.

Tan pavoroso, como la condonación de deuda por parte de las entidades financieras que le prestan fondos para poder desarrollar su actividad a los partidos.

Caramba, a mi no me lo hacen, ni tampoco a ninguna de las pymes que conozco. Supongo que porque no pueden conseguir nada a cambio con ello, simple y llanamente. Supongo que mis hipotecas no son de interés, pero si lo son aun más las que contraen los partidos con quien perdona una deuda financiera. Y que viva la gestión y el criterio independiente ajeno  a intereses y clientelismos también, ¿NO?.



Yo quiero poder juzgar la gestión de mis gobernantes y quiero que rindan cuentas pero YA. Y para eso es imprescindible empezar por saber qué hacen y como, es imprescindible disponer de información accesible, actualizada y comprensible. Que estamos en la era informática por dios, no me vengan con milongas.

Y esto no es un acto de buena fe, o un gesto deferente, es una obligación sí o sí, lo contrario es opaco.Porque es  inevitable pensar al ver unas cortinas opacas o unos cristales tintados que algo ahí se esconde, ¿O no?.



Es esta una cuestión ineludible, entre otras cosas porque es Imprescindible para saber jugar a quien es quien con criterio. Y disponer de toda la información en sus actos, no en palabras, más allá de las declaraciones. Bueno es disponer del flash real tras la foto retrato. Por que yo no me conformo con que  me lo cuenten y menos unos medios untados y requeté subvencionados por los unos y los otros. Un poquito más de agnosticismo por dios.

Pareciera o pareciese demasiado trabajo conocer por uno mismo las acciones de nuestros diputados por ejemplo, porque es más fácil etiquetar y prejuzgar. Y sobre todo, porque eso implica pensar, reflexionar y dejar de comulgar con la secta en la que participa cada uno. Os voy a contar un secreto, el ejercicio mental es ideal para conservar una vida saludable y no caer en el dogmatismo y el populismo pero implica tiempo, ganas y sobre todo pensar un poco. Que nunca es oro todo lo que reluce, ni todo lo que hacen unos u otros es de órdago absolutisimamente desechable por haberlo hecho estos o aquellos.
Yo quiero que se predique con el ejemplo, y que no haya nadie más o mejor por su condición de señoría. Que si hacienda somos todos, yo no entiendo porque Hacienda excluye a Alcaldes y Ediles del recorte de la paga extra si ellos son función pública. Faltaría más, "el establishment ha estado, está y estará al margen" al parecer, que para eso les vota en masa reiteradamente la mayoría de ciudadanitos despiertos de Españolandia y sus cortijos periféricos, ¿No?. Pues NO.

Quiero que sus señorías se apliquen todas esas buenas ideas, esas que deferentemente tienen para con la ciudadanía instándonos a apretar el cinturón hasta ese agujero que ahí no está.

Esta semana leía una demostrativa propuesta desde la ciudadanía, que solicitaba a los señores diputats se lleven el taper al parlament, paguen 3 euros por comer en su escaño y devuelvan las dietas que cobran por manutención, por ejemplo. Y que se apliquen el cuento.

Yo quiero un Control de gastos del gobierno. Que se ventilen las hordas de asesores, que sobran los colocados a dedo no los funcionarios. Fuera coches oficiales y mucho menos cobrar dietas de alojamiento teniendo pisos en propiedad donde desempeñan su función laboral. Para mi eso es fraude, como se te ocurra a ti cobrar una subvención no teniendo derecho a ello, la devuelves euro a euro hasta la última gota de tu lastimoso sudor, porque para eso caerá todo el peso de la ley ( no independiente) sobre ti.

Quiero que el fraude fiscal que es superior a los 70.000 millones de euros anuales, sea perseguido y acotado como prioridad number one. Porque mientras el optimista, el pesimista y el realista en este país están ocupados discutiendo sobre el vaso de agua, se lo lleva el oportunista y especulador. La segunda casta de este país, esos que dicen que lo mejor es crear un banco malo, menudo eufemismo, será  crear uno peor, aunque peor parece que imposible visto lo visto.

Y quiero dejar de escuchar hablar del YO para pasar a hablar del todos nosotros, porque si el dinero por ejemplo  de Cataluña para los catalanes, el dinero de Barcelona para los barceloneses y  el dinero de sarrià para los de sarrià , llegamos rápido a “el dinero de Montse pa Montse”.



Y todo eso es una pequeña fracción de lo que quiero, e igual me equivoco pero me da que no soy la única, que somos unos cuantos, que no sabemos como hacernos oir la voz, o sí, y lo que realmente ignoramos, es nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie, como bien decía Emily Dickinson.

lunes, agosto 06, 2012

LLAMADA A LAS FILAS DE LA INSURRECCION





Una vez más recibo una de esas singulares misivas en formato mensaje electrónico que me instan a la rebelión y la insurrección y me explican cual es el origen de todos mis males. En esta ocasión resumen todas mis penurias en una supuesta hipoteca que como ciudadana catalana pago mensualmente por mantener España, dos cientos leuros dice el email , cargado hasta las trancas de populismo y demagogia me asegura entrelineas que la solución sin duda alguna es la dación en pago de la nación espaÑola, a devolver la casa y ahí queda todo. Que se la quede el banco o en su defecto el Bundesbank que finalmente parece ser quien tiene la llave.

Parafraseando un artículo de Antonio González, “El término griego “hipoteca” (*hypotheke*) significaba originariamente una sugerencia, un consejo, y también una advertencia. De ahí pasó a significar la propiedad que se da como garantía del pago de un crédito. En castellano, “hipotecar” tiene el sentido de poner algo en peligro con nuestras acciones. Se puede hipotecar nuestra libertad. Y se puede hipotecar un país entero”.

Poder se puede, que duda cabe, pero ¿De que hipoteca estamos hablando en este caso?.

Personalmente soy de la opinión que lo hipotecado a este punto no es ya ni una nación ni otra, sino el desarrollo moral de toda una sociedad más versada en poner de manifiesto las diferencias, las identidades y ”lo mío” que en encontrar un camino que encauce esta crisis y un pacto global de entendimiento mutuo. Somos una sociedad en quiebra total, de personas que manifiestan públicamente “que la solidaridad ha de acabar”, enunciado dicho desde las mismas instituciones. Una sociedad donde lo más es defraudar y no pagar impuestos, donde el desempleo se convirtió en un salario, donde se busca la forma de no trabajar y las subvenciones son el maná del cielo, ya sea identitario o europeo, del que mamar sin construir o producir nada a cambio. Y sobre todo donde absolutamente nadie asume sus responsabilidades.

Una sociedad donde se prioriza realizar recortes en sanidad y educación pero donde la elite política tampoco  tiene la menor intención de hacerse a sí misma ningún “ajuste” voluntario.

Perdido por completo el control democrático de los políticos, ya nada nos queda más que solicitar la dación en pago total.

Y lo devolvemos todo, por mi devolvemos todas las casas y sus malditas banderas enquilosadas y obscenas.

Lo devolvemos todo y volvemos al principio, al principio de los principios, desnudos y sin nada reiniciamos el equipo.

Aisss, como si eso fuera tan fácil, pero NO se puede simplemente volver a empezar, por mucho que me lo aseguren en una misiva en formato correo electrónico.

Ya basta, no me vengan unos y otros con más milongas, me siento manipulada, engañada , incesantemente utilizada, ignorada y sobre todo y principalmente cansada. Estoy cansada de fuegos fatuos, cansada de una sociedad que me destina al ostracismo por mi doble condición de mala española y mala catalana. Mala catalana por negarme a hacer de la defensa de la lengua y la tierra mi máxima, por no creer en la señera como solución a los males endémicos que asolan esta mi sociedad y por defender la integración, la igualdad, que la unión hace la fuerza y que la solidaridad debe primarse en nuestra sociedad sin prejuzgar ni etiquetar en función de la lengua, los origenes o la identidad. Y peor española por mi propia condición de catalana y por esperar del estado español la defensa de la españolidad de mi catalanidad. Por esperar que se asuma , defienda y comparta mis singularidades catalanas en todos los sentidos como parte integral , fundamental e inalienable de la unidad e identidad española. Soy mala española por esperar que el senado sea tan casa mía como lo es de un conciudadano Madrileño. Mala española por exigir no solo una óptima gestión de los recursos en uso en mi comunidad, si no también en la suya y esperar la total y absoluta igualdad de condiciones, servicios, derechos y/u opotunidades en cualquier parte del territorio. Por exigir y esperar que los recursos que aporto al estado español sean utilizados en pro de un beneficio común y compartido y no en pro del uso caciquil del presidente autonómico o local de turno, o en políticas de devengo y subvenciones parasitarias nefastas, destinadas a la total alienación del tejido productivo global o escondidas tras la falta total y absoluta de transparencia y control de la corrupción.

Porque “nadie es mejor que nadie pero tu creíste vencer” dice la canción y es que en esta guerra nadie gana, bueno como en todas en realidad.

O quizás sí, porque a la par que ganar, parece se afianza y aferran a su posición y condiciones privilegiadas todo el establishment político versado y aleccionado en primar el interés del bien del partido y su partitocracia. Una casta que sabe bien enarbolar la bandera y los himnos siempre que la necesidad apriete y como decía mi abuela "se les vea el plumero".

Dios que suplicio este de ser mala ciudadana, que ni contigo ni si ti, ni dentro ni fuera.

Nadie es mejor que nadie, ni yo menos que nadie, que ahí queda.

viernes, julio 20, 2012

Malos hábitos and the game is over

Recientemente he adquirido un pésimo hábito para mi salud, que por otro lado y según comparto mi preocupación con otros, para mi gran sorpresa se está haciendo extensivo. Y es que hay que ver cuanto masoquilla anda suelto en esta tierra nuestra.
Es un hábito que a simple vista debería resultar sano y propicio, puesto que aparentemente me enriquece y desarrolla en conocimientos y me acerca y mantiene al día en algo tan y tan básico en nuestra sociedad como es la información. La información, ese bien mayor o menor depende lo denostada, depurada, sesgada, manipulada y asqueada que esté. Hablo del extraño hábito que resulta de ver o en mi caso escuchar, las distintas intervenciones de los señores parlamentarios en el congreso.
Y este “mal” hábito es tal, no tanto por la acción en si, como por las lamentables consecuencias que tal conducta en mi persona comporta, resulta de lo más desesperanzador.
“Mala malita mala” me pongo cada vez que les oigo, devastador el efecto causado sobre cualquier ciudadano ajeno al maravilloso entorno profesional del honorable diputado. Entre las faltas de respeto al que se someten mutuamente y de soslayo por supuesto a todos los ciudadanos y la total y absoluta falta de accesibilidad que transmiten, hay para rasgarse las vestiduras. Hablan más de ellos, de sus faltas, sus incongruencias, sus puyas y sus desplantes que de las inquietudes tangibles y el malestar real de la ciudadanía. Viven en su burbuja omnipotente y nos recuerdan en cada gesto y en cada decisión que la igualdad es un bien ajeno a nuestra sociedad, porque NO todos somos iguales ni partimos en igualdad de condiciones y/u obligaciones. Sus señorías, al parecer No tienen en su mayoría absolutamente nada que ver con los ciudadanos de a pie. Resultan ajenos, distantes y permanentemente obcecados en sus enrrocamientos de posiciones contrapuestas y belicosas.
LA Casta política o si lo preferís el establishment, prima y prioriza mantener ese estatus quo que les diferencia del resto de ciudadanos por delante de otras cuestiones y acciones mucho más equitativas o distributivas. Su posicionamiento y situación es ABSOLUTAMENTE inamovible y evidentemente llegados a este punto incluso OBSCENA e insultante.
¿Cómo diantres les puede extrañar que exista una total y absoluta desafección de la ciudadanía o que les responsabilicemos de nuestra situación actual?
Sin realizar ni un solo recorte a las prebendas y privilegios de sus señorías o en definitiva a lo que les hace diferentes del resto de ciudadanos, se mantienen como ese establishment mientras debemos soportar estoicamente no obstante, que se priorice primero por el contrario como orden de medidas esa retahíla de sangrantes recortes. El recortar pagas extras al funcionariado, recortar las ayudas a la dependencia y las prestaciones por desempleo. O triplicar el IVA por delante de dotar de instrumentos para perseguir el fraude, castigando así a los que cumplimos y premiando a los defraudadores. Con ese implícito mensaje, o explicito incluso por algún descarado, que reza algo así como “hemos llegado a esta situación por que ustedes ciudadanos incautos, han vivido por encima de sus posibilidades y no solo perdieron su trabajo, si no el interés por buscarlo, así que nos vemos obligados a recortar el desempleo y otros servicios y para más INRI, como dejaron de gastar, tenemos incluso que subirles los impuestos”.

“Consejos vendo que para mi no tengo”.

Muy señores míos, yo no he estirado más el brazo que la manga en “mi puta vida” y disculpen el improperio pero me enerva, soy sufridora cumplidora y cumplida como la mayoría de ciudadanos de este país.
Pero quien SÍ ha estirado y gastado a mansalvas todo lo que no tenían ,hipotecando literalmente nuestro futuro y el de nuestros hijos en inversiones ruinosas, despilfarros y gastos superfluos innecesarios y generando una monstruosa, ineficaz e ineficiente administración, sobredimensionada para ubicar clientelismos y al establishment político, han sido todos y cada uno de ustedes gestores de nuestros recursos. ¿Y ahora se permiten el lujo de señalarnos con el dedo y omitir su absoluta y total responsabilidad?.
NO es necesario que venga el nuevo gobernador del banco de España a decirnos que los mecanismos de control de la banca no funcionaron, eso es más que evidente. Y que ese es el origen de esta crisis también. Ya sabemos que el problema ha sido LA FALTA DE CONTROL DEL SECTOR FINANCIERO. Pero no nos engañemos, ese NO es el único de nuestros problemas, sin duda existe otro control imperativo e imprescindible a subsanar. EL CONTROL DE LA GESTION PUBLICA.
“Que si en casa hay que reducir gastos y pasar de usar la lámpara para iluminarnos a retomar los candiles y las velas, no será antes de que papa deje el tabaco que además de dañino y pernicioso es caro y una lamentable adicción” por poner un símil.
Y ni siquiera es demasiado complicado o inabordable, se empieza incluyendo a todos los diputados en el régimen común de la seguridad social y eliminando sus privilegios o revisando también seriamente el escaso papel del senado en nuestro marco institucional actual y el coste que tiene por su falta total de eficacia.
Eliminando los 4000 entes públicos no administrativos donde además para más Inri no trabaja ese denostado funcionariado. Eliminando las diputaciones núcleo de la gestión más opaca y menos democrática que existe en nuestra administración o las 600 empresas públicas que supuestamente debían estar eliminándose y de las que aun siguen quedando 598.
Señorías, el concepto es básico, sencillo y esencial, TRANSPARENCIA, acceso a la información referente al gobierno y nuestras instituciones. Reales y autenticas medidas de acceso a la información.
Publicar los presupuestos de ejecución, los salarios de funcionarios y gestores públicos, los gastos corrientes, los proyectos y su seguimiento, la contabilidad de las empresas públicas.
Dotarnos en definitiva de instrumentos de control de la gestión pública.
Pero incluso avanzando un poco más, considero es tiempo de pasar del “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga” a predicar con el ejemplo.
Señores políticos, la ciudadanía espera y necesita que sean ustedes los que en un alarde de autocrítica y humildad inicien la reconversión del sector político antes de que el sistema entero haga fallida.
¿Para cuando una financiación propia para los partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales?
¿Para cuando la obligatoriedad de presentar las cuentas anuales como hacen empresas y ciudadanos, evidenciando que todos somos o debemos ser iguales ante la ley?
¿Para cuando el fin de la opacidad de sus cuentas?
¿ Para cuando además de listas abiertas elecciones primarias sin avales?
Señores míos, no se demoren mucho en sus respuestas, vaya ser que al final acabemos todos en “The game is over”, porque exigir responsabilidades, igualdad de condiciones ciudadanas y transparencia no es lapidar instituciones es regeneración!

En cualquier caso no quisiera tampoco olvidar, que no siempre estas inquietudes están permanentemente ausentes en las distintas intervenciones de los señores parlamentarios en el congreso. En honor a la verdad, en ocasiones los ánimos se encienden y una pequeña brizna de sentido común hace su aparición en el estrado, ya sea color magenta o de amalgama de colores por supuesto minoritarios. Voz pequeña pero presente, es no obstante atacada y vilipendiada por los señores de la casta que ufanos y soberbios se permiten el lujo de tildar de populistas o demagogas dichas propuestas.
Demagogia señores es vender humo, es decir “A” a los ciudadanos para después con premeditación y alevosía hacer “B”.
De todas maneras y pese a lo pernicioso de mi habito, quizás tuviera razón Platón cuando sentenciaba “ El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los hombres peores”.

miércoles, julio 04, 2012

“Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.”


 La cuerda es una herramienta básica y a la vez muy útil en todo tipo de "rescates", su uso data desde hace más de 5.300 años. Básica, sencilla o compleja, puede salvarte de mil y una circunstancias de riesgo, es, ha sido y será, la herramienta básica para el "rescate". Pero la cuerda, también puede ser una soga al cuello que te aprete hasta asfixiarte y ni te "rescate" ni te ayude en modo alguno. Y en estos tiempos en los que la palabra "rescate" está vetada y/o eliminada del vocabulario que es de menester de dirigentes y responsables al uso, uno no le queda más remedio que pensar que en realidad para nosotros los ciudadanitos de a pie, la cuerda va a ser de todas todas más soga asfixiante que fuente de "rescate". Y es que al parecer la máxima tan evidente “Nada se crea ni se destruye todo se transforma” ha caído en desuso entre nuestros gestores y enfatizo el concepto, GESTORES, que al fin y al cabo es lo que son nuestros cargos electos, pese a que demasiado a menudo los hay que olvidan muy mucho que están al servicio del ciudadano y son administradores de nuestro patrimonio común, no propietarios. No parece calar entre ese colectivo dicha máxima y tijera en mano creen que todo lo que se recorta simplemente como gasto se evapora y como gasto desaparece, cuando en realidad se está transformando a marchas forzadas en más paro, más precariedad y mayor desesperanza. Que está la cosica muy mala y vivimos como las palomas, cagándonos en todo constantemente. Yo que estoy muy releída y ahora con las redes sociales especialmente de titulares, vengo escuchando lacónicas frases como la que sigue “Y es que cada vez tenemos mas asumido que entre capullos y gaviotas nos están dejando en pelotas”, de la cual prefiero no hacer ni disertación. O en su defecto la siguiente reflexión “ Y si en vez de dar a un solo banco siete mil millones dieran cien mil euros a setenta mil familias, la de hipotecas que se podrían cancelar” pensando en el no-rescate a la banca. Claro que ojo con la propuesta, que mal asunto es si es cierto el dato leído que denuncia que en realidad solo el 6% de los impagos origen del quebranto de Bankia es de hipotecas familiares y por contra más del 20% correspondería a empresas de construcción, las cuales por supuesto, sí se les acepta la dación en pago, no como sucede con el españolito de a pie, que ni por esas. Por otro lado asumimos y deducimos que el resto en esta y cualquier otra entidad bancaria del quebranto, debe recaer ni más ni menos en la deuda pública generada por todas nuestras administraciones, que muy ufanos y soberbios sus gestores, pensaron que la mejor manera de pagar esas megaconstrucciones faraónicas y resto de mega lo que sea, era financiarlo a costa de las generaciones futuras, que la vaca es gorda oyes , y si encima eres municipio tienes el chollazo la recalificación y andando. Sin pensar ni por un momento en el cuento de la lechera o que todo lo que sube baja et al…, pero eso sí, luego hemos sido otra vez los españolitos de a pie los que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, santa paciencia la de la sapiencia. Ciertamente existe ya un auténtico “acojone”, y permitidme la abrupta licencia por saber el precio que vamos a pagar por ese no-rescate los de a pie, que supuestamente es una cuerda que se nos hecha al pueblo español. Porque esa es otra, saber saber, no sabemos. Puesto que no solo no hemos conseguido de ninguna manera que se apruebe una ley dura y exigente de transparencia total de las cuentas y gestiones públicas, tal y como venimos haciendo los ciudadanos y las empresas de bien, que practicamente facilitamos hasta nuestro número de zapato cuando declaramos las gestiones de nuestros recursos. A pero las administraciones no, ni hartos de vino nos van a contar qué hacen con nuestro dinero. Es más, ni siquiera tenemos el derecho al parecer de poder escuchar a nuestro máximo responsable el Sr. Presidente del gobierno de la nación. Que ni comparecencia pública, ni debate del estado de la nación, ni leches. La tercera vez que hemos podido escuchar su voz en meses y meses los ciudadanos, ha sido gracias a la Carbonero y la Roja en una aparentemente improvisada aparición postpartido final Eurocopa, por dios que despropósito. Que se hace más de rogar, que aquellos señoríos que dispendiaban con comparecencias de balcón como un regalo al pueblo. El pueblo, ese pueblo que tiene todo el tiempo la desconcertante sensación que le toman el pelo. ¿Qué hemos de pensar si reiteradamente escuchamos como las agencias de valoración nos bajan y bajan nota con sus desastrosas consecuencias y por otro lado son esas mismas agencias de valoración las que nos agencian nunca mejor dicho a sus chicos malos a gestionar nuestros recursos públicos? De Goldman Sachs, tenemos al primer ministro Griego, el italiano, y al director del banco central europeo que de allí vienen y de Lehman Brothers a nuestro flamante ministro de economía. Que no hace falta ser Michael Moore para intuir, que fueron ya esas agencias las marcadas como responsables de fomentar y encauzar la crisis para beneficiar a los sectores con mayor poder económico en el 2008, cuando estallaba la crisis. Ays señor, siempre poniendo a la zorra a cuidar del gallinero, apañaos vamos.  Claro que el súmum, es poner como excelentísimo conseller de salud pública al "megacapo" del conglomerado empresarial del negocio de la salud privada, acabáramos. Lo peor de todo es que si paras a cualquier hijo de vecino y le preguntas, te contestará por unanimidad que aunque de esas cosas no entiende, vaticina que esto no parará  para empezar hasta que paguen aquellos que la hacen, nuestros malos gestores y responsables irresponsables. Bueno, lo cierto es que ya entrado en materia,  también te diría seguramente que no pareciendo tan complicado, para empezar si simplemente se revisara los sueldos de alcaldes y asesores asociados, de libre elección y asignación, se eliminaran los coches oficiales por completo tal cual hace 40 añazos en los pactos de la Moncloa, los sueldos vitalicias para políticos con vida laboral postelecto en activo, se obligara a nuestros cargos públicos a haber tenido experiencia profesional de algún tipo y no siendo monigotillos de partido y sobre todo antes de seguir cercenando el funcionariado y nuestra sanidad y educación ,se eliminara cargos, carguitos y adyacentes ubicados a dedo, podríamos empezar a sentir el nudo de la cuerda como cuerda de rescate más que como soga. Y siendo practicamente uninanimidad dicha reflexión entre el transeunte común, lo asombroso es que encima se nos llame populistas y demagogos si lo proclamamos en voz alta, que vida esta tan de paloma caramba, siempre cagándonos en todo.